Con el corazón lleno de compromiso y esperanza, viajamos desde Barranquilla hasta Maicao para acompañar a Adrián y su familia en un momento decisivo de sus vidas. Este encuentro no solo significó cumplir un sueño, sino también abrir la puerta a una nueva etapa donde la unión familiar y los factores protectores se convierten en pilares fundamentales para su bienestar.
Durante la jornada, entregamos a la familia de Adrián insumos y recursos para emprender, con el propósito de brindarles herramientas que fortalezcan su autonomía y capacidad de generar nuevas oportunidades. Más que una ayuda material, se trató de sembrar esperanza, motivación y confianza para que juntos puedan escribir una historia renovada, marcada por la resiliencia y el amor.
En la Fundación Fulamic creemos que cada acción solidaria trasciende cuando se convierte en un camino compartido. Hoy celebramos con Adrián y su familia la posibilidad de un nuevo comienzo, reafirmando nuestro compromiso de dejar huellas con sentido humano en cada territorio al que llegamos.